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Santi Mendiola

En Siones de Mena conserva una joya, una escuela de corte decimonónico que conserva en su interior casi todo lo que dejaron sus alumnos en el año 1969.
Con sendos encerrados encastrados en la pared, pupitres anclados al suelo, donde se conservan aún los tinteros y los alfileteros para la costura de las niñas, esta escuela es parte de la memoria viva del Valle de Mena. La de Siones destaca entre las habituales escuelas que construían los gobiernos de la época, porque fue un mecenas, Lucas Aguirre, cuyo padre era oriundo del pueblo, quien hizo realidad este inmenso edificio de 440 metros cuadrados distribuido en dos plantas.
Cuando la escuela de Siones dio su primer curso en el año 1901 tuvo matriculados 91 niños.

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